Servicio de marketing con audiencias personalizadas y Reglamento General Europeo de Protección de Datos

Los servicios de marketing con audiencias personalizadas suponen una importante herramienta para muchas empresas. Estos se basan, principalmente, en el tratamiento de datos de carácter personal, que les permite llegar con mayor facilidad a los segmentos de público que desean. Sin embargo, como es obvio, esta acción está sujeta a una serie de restricciones por parte del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). En este artículo, te ofreceremos un análisis exhaustivo sobre esta cuestión.

Audiencias personalizadas y protección de datos

Las audiencias personalizadas son servicios de segmentación de público que ofrecen determinadas empresas de marketing a compañías que se encuentran en pleno proceso de realización de campañas publicitarias. Mediante el estudio pormenorizado de los datos referentes a cada sujeto, es posible determinar qué perfiles pueden tener más interés en el producto o servicio promocionado, lo que incrementa las posibilidades de venta.

Este servicio está muy de moda, sobre todo, en las redes sociales. De hecho, tanto Facebook como Twitter lo ofrecen. Ambas se valen de que sus usuarios aceptan formar parte de él al aceptar los términos y condiciones del servicio al crear una cuenta. Eso sí, es necesario que la parte contratante proporcione a cualquiera de esas plataformas una base de datos de clientes y personas que han tenido algún tipo de relación con ella. Y es aquí cuando puede surgir un problema en materia de protección de datos.

¿En qué consisten estos servicios?

El funcionamiento de las audiencias personalizadas es bastante sencillo. En concreto, la empresa que contrata el servicio proporciona a la red social o cualquier compañía de marketing especializada un documento con los perfiles de sus clientes y usuarios que han aceptado el tratamiento de sus datos con fines comerciales.

A continuación, dicha red social o empresa de mercadotecnia se encarga de analizar esos perfiles y compararlos con los presentes en sus propias bases de datos. Así es posible determinar cuáles son similares y, por lo tanto, conocer las personas que tienen más posibilidades de comprar los productos o contratar los servicios del anunciante.

Además, se ocupará de que las acciones publicitarias de la empresa que contrata el servicio vayan directamente a ellos. Como puedes ver, se trata de un proceso de segmentación que, tanto en la teoría como en la práctica, resulta muy útil para potenciar los efectos de la campaña. Al fin y al cabo, permite focalizar en mayor medida y evitar envíos de publicidad a perfiles no adecuados.

Tratamiento de los datos de carácter personales

El tratamiento de los datos de carácter personal es la base sobre la que se sustentan las audiencias personalizadas. Evidentemente, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) obliga a que, antes de emplear esta información con fines comerciales, la plataforma que los recopila haya obtenido el consentimiento explícito del usuario (artículo 4.11 del RGPD). No obstante, en casos como Facebook o Twitter, dar dicho consentimiento es obligatorio para usar sus servicios. Como sus gestores aseguran, esta es la única forma de que su utilización siga siendo gratuita.

En resumen, las audiencias personalizadas han supuesto una revolución en el mundo del marketing en línea. De hecho, han hecho posible que las redes sociales sean rentables e interesantes para las empresas anunciadoras. Sin embargo, en Gesprodat sabemos que, en este caso, el tratamiento de los datos es especialmente delicado, por lo que los servicios de una consultoría especializada nunca está de más.