Grandes consejos sobre menores y móviles

Los menores y los móviles forman un cóctel explosivo que es necesario controlar: cada vez más usuarios utilizan smartphones a edades muy tempranas. Las familias, máximos responsables de su protección, han de conocer los riesgos. Desde Gesprodat, te proporcionaremos consejos básicos para familias sobre menores y móviles.

Menores y móviles: consejos básicos para familias 

Los smartphones son herramientas esenciales hoy. Gracias a ellos, nuestra vida es más cómoda, ágil y productiva.

Sin embargo, es fundamental hacer un uso responsable del móvil. A menudo, ni siquiera los adultos lo logramos. ¿Cómo no les va a pasar a los niños y a los adolescentes? Además, este no es el único peligro: la seguridad personal y la exposición a contenidos inadecuados son también preocupantes.

En ese sentido, las familias tenemos la responsabilidad de proteger a nuestros miembros más jóvenes.

Decide cuándo y cómo acceden al móvil

Los padres tienen que planificar y decidir cuándo sus hijos menores de edad pueden utilizar el móvil. Da igual que sus compañeros tengan uno o que les venga bien para estudiar. En todo momento, como padre se debe reflexionar sobre su necesidad y actuar según la situación particular de cada menor.

Uno de nuestros consejos para familias es establecer límites y normas. Quien no los cumple pierde el derecho de usufructo. Dado que tú pagas el móvil y la línea, eres el dueño. Cuando tus hijos son menores, les permites usar ese móvil tuyo. Deja claro que no son los dueños.

De esta manera, evitas problemas pudiendo acceder al contenido para supervisar el uso responsable del móvil. La instalación de herramientas de control parental es, pues, necesario e innegociable.

Vigila y valida sus datos en las redes sociales

¿De verdad necesita un niño de diez años tener un perfil en Instagram? Si no dejas que tus hijos hablen con desconocidos en la calle, ¿por qué lo permites en las redes sociales? Cuando tengan la edad adecuada y configuren su primer perfil en redes, acompáñalos. Siempre hay que limitar su carácter público y comprobar qué información comparten.

Has de tener la posibilidad de acceder a sus cuentas, enseñándoles que tipo de contraseñas son las adecuadas y conociendo cuál es la que utilizan para sus accesos. Si en la adolescencia no te lo permite, puedes crear un perfil alternativo que sea atractivo para conseguir que te acepte. Además, comprobarás qué fácil resulta a los adultos desconocidos, y quizás hasta con malas intenciones, introducirse en estas cuentas de menores.

Enseña algunas pautas básicas

Siempre de acuerdo a su edad, edúcalo en el uso correcto de la tecnología. Explícale cuáles son los peligros de compartir información, fotos, direcciones o datos personales con desconocidos en las áreas públicas. Cualquier contenido que permita localizarlos en el mundo real puede ser utilizado por posibles acosadores.

Haber desarrollado en ellos el sentido crítico, la responsabilidad y la prudencia dará ahora sus frutos. Recuerda que nunca es tarde para seguir trabajando e insistiendo en ello.

Marca un timing de uso

Muchas personas son adictas al móvil. Algunos menores presentan, a edades mínimas, una dependencia más que alarmante. Esfuérzate en controlar los tiempos de utilización y asegúrate de que disfruta de momentos libres de exposición tecnológica. Si le cuesta, puedes crear planes irresistibles en familia.

Mantente alerta sobre sus emociones

Tienes que estar muy pendiente de cómo le afecta, emocional y mentalmente, su presencia en los entornos digitales. Si aprecias cambios o reacciones preocupantes, pasa a la acción de inmediato, ya que podría estar siendo víctima de acoso.

La conclusión es clara: tutelar la relación entre menores y móviles y acompañarlos en este aprendizaje es fundamental. Quizás al principio les cueste dejarte, pero es cuestión de hábito y fundamental para su desarrollo.