Tus derechos en materia de protección de datos

La protección de datos de carácter personal es un derecho que todos poseemos. Así aparece especificado tanto en el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos) de la Unión Europea como en la LOPDGDD (Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales) a nivel nacional. Pero ¿sabes qué abarcan exactamente ambas normativas? En Gesprodat te lo vamos a explicar.

El derecho de información y de acceso a tus datos personales

Tanto el RGPD como la LOPDGDD contemplan una serie de derechos en protección de datos. El primer de ellos es el llamado derecho de información. En él se establece que el negocio (una página web, un supermercado, un hotel…) debe contarte para qué va a utilizar los datos personales que le has ofrecido.

El segundo derecho es el de acceso. Su función es permitirte saber si una empresa está usando tus datos personales con algún fin. Además, en caso de que la respuesta sea afirmativa, su responsable en la materia tendrá que contarte cuál es el propósito, si está creando perfiles en base a ellos y si los ha transferido a cualquier país extranjero.

Rectificación y oposición como derechos de protección de datos

La legislación vigente te permite corregir o completar los datos personales que cualquier empresa ha recopilado de ti. Esto es algo especialmente útil en caso de que sean incompletos o inexactos. Solo tienes que pensar en los inconvenientes que puede generarte si tu banco no posee tu nueva dirección postal o no sabe que has cambiado tu número de teléfono.

Por su lado, también puedes oponerte a la utilización de tus datos personales. Para ello, solo tienes que manifestar tu voluntad de que así sea de manera expresa. El negocio en línea o físico tendrá que detener inmediatamente su uso con fines de marketing directo o similares.

El derecho al olvido y a no ser objeto de decisiones individuales automatizadas

Dentro de este apartado también debemos hablarte del “derecho al olvido”, que dentro de la regulación vigente se denomina derecho de supresión. En concreto, en el ámbito de la protección de datos, obliga a las empresas a eliminar definitivamente tu información personal una vez recopilada.

Por su parte, el derecho a no ser objeto de decisiones individuales automatizadas es un poco más complejo. La razón es que permite a las empresas tratar sin intervención humana tus datos personales, pero siempre que no conlleve efectos jurídicos o similares.

Por ejemplo, este tipo de tratamiento de los datos no se puede usar para denegar la concesión de un pasaporte o una subvención pública. Tampoco para no conceder un crédito o imposibilitar la contratación de un seguro.

Los derechos de limitación y portabilidad

A los cinco derechos de protección de datos hay que sumar otros dos. Nos referimos, en primer lugar, al derecho de limitación del tratamiento. Gracias a él, podrás solicitar la suspensión de su uso siempre que no prevalezca un interés legítimo de la empresa.

Por último, el derecho a la portabilidad te brinda la posibilidad de transferir tus datos personales de una compañía a otra. ¿Alguna vez has cambiado de compañía telefónica? Pues esta es la razón por la que el proceso se realiza de forma automatizada sin que tengas que volver a aportar la misma información.

La protección de datos es un derecho de todos

El ejercicio de todos estos derechos de protección de datos es gratuito. Además, los responsables de esta tarea dentro de las empresas están obligados a permitirlo en el plazo máximo de un mes. También deberá informarte de los medios que emplea para hacerlos valer.

En definitiva, tanto el RGPD como la LOPDGDD son normativas muy garantistas. Dos textos legales aseguran que la protección de datos de carácter personal es una realidad en nuestro país.