La importancia de solicitar el consentimiento del cliente para usarlo como reclamo publicitario

Si tienes un negocio, quizá te hayas planteado que podrías publicitar los buenos resultados de tu trabajo divulgando imágenes de tus clientes. Tranquilo, no es una tentación indecorosa, siempre y cuando se realice respetando la normativa de protección de datos personales y solicitando el consentimiento del cliente.

En este artículo daremos unas sencillas claves para conseguirlo.

¿Se pueden utilizar datos personales con fines publicitarios?

Los datos personales no pueden ser considerados un producto comercializable, dado que la protección de datos tiene en la Unión Europea la consideración de derecho fundamental, amparado por el artículo 8 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión.

Eso no significa que, en un momento dado, no puedan ser utilizados con fines comerciales. Eso sí, mediando el consentimiento expreso del interesado. Y debe otorgarlo libremente, de forma inequívoca y después de haber sido informado utilizando un lenguaje claro y sencillo que cualquiera pueda entender.

El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) es estricto en el tratamiento de datos basados en el consentimiento. Todo con el fin de garantizar que el interesado comprende lo que está aceptando.

 

¿Cómo puedo hacerlo en la práctica?

No te preocupes, puede ser bastante simple. Tanto como presentarle a tu cliente un formulario donde pueda manifestar de forma positiva su consentimiento con el simple gesto de marcar una casilla o firmar dicho formulario.

Si se hace a través de la web corporativa, sirve aceptar las cookies de la misma. Y si le presentas un breve contrato por escrito, basta con que marque claramente la opción «sí», a la pregunta de si consiente el tratamiento de su imagen o datos personales.

Ahora bien, presta atención porque el consentimiento no puede extenderse más allá del ámbito estricto de los fines consentidos. O sea, no vayas a utilizar la foto del maravilloso recogido que le has realizado a esa clienta famosa de tu peluquería para venderle una exclusiva a la prensa del corazón, por poner un ejemplo extremo.

Cuando uno de tus clientes consiente el uso de sus datos (o su imagen) para publicitar tu negocio, solo se podrán tratar para ese concreto fin consentido. Y siempre ofreciéndole la opción de retirar su consentimiento.

Requisitos de validez del consentimiento

El RGPD describe en su art. 4.11 cómo debe ser el consentimiento para tener validez jurídica. Ha de ser:

  • Libre
  • Específico
  • Informado
  • Inequívoco

Y tendrás que ser capaz de demostrarlo, si se da el caso.

La solicitud de consentimiento debe presentarse al usuario de forma autónoma y diferenciada respecto del resto de asuntos virtualmente sometidos a su aceptación. Y, como hemos adelantado, el interesado puede arrepentirse del consentimiento otorgado, puesto que dispone también del derecho a retirar su consentimiento cuando lo desee. Dicha retirada de consentimiento no tiene efectos retroactivos, por lo que son válidos los tratamientos consentidos con anterioridad.

¿Y qué ocurre si el cliente es un menor?

Entonces debes ser especialmente cuidadoso, dado que los menores, por razones obvias, no tienen el mismo grado de conocimiento de sus derechos y de los riesgos a que se ven sometidos que los adultos.

El RGPD, siendo también consciente de este extremo, exige la adopción de especiales precauciones en el tratamiento de datos de menores de edad. Entre otras, las siguientes:

– La información previa debe facilitarse de modo asequible a su comprensión.

– Los plazos de conservación de los datos deben ser más reducidos que los de los mayores de edad.

Como ves, utilizar los datos de un cliente como reclamo publicitario de una actividad empresarial es un asunto delicado que, de no ser gestionado de la forma correcta, te expone a importantes responsabilidades de índole tanto administrativa como penal, en los casos más graves.

Cuenta con el asesoramiento de profesionales como los de Gesprodat, pues te será de gran utilidad en todo lo relacionado con el tratamiento de datos.