¿Hay límites a la geolocalización como dato de carácter personal?

Seguramente, en tu teléfono tengas instaladas aplicaciones que necesitan de la geolocalización para poder funcionar. Aunque esto puede ser útil para ubicar imágenes, trazar rutas o descargar mapas, también puede poner en riesgo tu privacidad. Conocer dónde se encuentra una persona en todo momento es una información sensible que debe ser protegida por las empresas. A continuación, te ayudamos a profundizar más en el concepto y a entender los límites legales.

Geolocalización y protección de datos

La LOPDPGDD en su artículo 7 regula el nivel de protección necesario para la información generada a través del uso de estas aplicaciones en el ámbito laboral. Así, si eres empleador podrás obtener y utilizar información a través de la geolocalización dentro de los usos previstos en el artículo 20.3 del Estatuto de los Trabajadores.

Cuando vas a hacer uso de este tipo de información de tus usuarios, deberás notificarles de forma clara, expresa e inequívoca del uso que se van a hacer de estos datos. También tendrás que contarles explícitamente el derecho a acceder, eliminar, rectificar, tratar y limitar sus registros personales en tus bases de datos.

Riesgo de pérdida de privacidad

Cuando el registro de la ubicación y datos de carácter personal se hace a través de un dispositivo inteligente, debes incrementar las medidas de protección. Debido a que estos aparatos son de uso personal, accediendo a esta información podrás llegar a un nivel de conocimiento íntimo y personal. Por ejemplo, cruzando la información con los horarios y el tiempo de permanencia, podrías conocer con total precisión el lugar de trabajo de tus usuarios, así como su domicilio y sus hábitos de vida.

En consecuencia, los usuarios están expuestos a un uso de su información que podría hacerles vulnerables. Sabiendo cómo viven se pueden hacer campañas de publicidad enfocadas directamente a sus hábitos de consumo, o incluso crear acciones de comunicación especialmente adaptadas para ellos. Por este motivo, es fundamental cumplir con el reglamento y avisar de la política de uso y tratamiento de los datos.

Geolocalización y protección de datos

Ubicación y datos de carácter personal

Como resultado de lo que hemos visto, la ubicación es un dato de carácter personal y está sujeta a un nivel elevado de protección. En consecuencia, tienes a tu disposición una serie de herramientas para proteger esta información, tanto si eres usuario como si eres el responsable de una aplicación que necesita conocer la ubicación de los usuarios para funcionar.

Enseñar a los consumidores a defender su privacidad es una prioridad de la AEPD y la geolocalización no se queda atrás. En sus recomendaciones incluyen la comprobación del símbolo en la pantalla principal. También te interesa identificar si estás compartiendo tu ubicación en primer plano (cuando estás usando la app) o en segundo plano, es decir, aunque no tengas nada abierto. También te recomienda visitar el historial de localizaciones para comprobar quién ha accedido a esta información, cuánto y en qué momento. Siguiendo estas prácticas, podrás saber quién sabe dónde te encuentras y la cantidad de información a la que accede.

En el caso de que seas el responsable de una aplicación, deberás informar en tu política de privacidad de la información que vas a recopilar, el uso que vas a hacer de esta y los derechos de los usuarios. También tendrás que tener un responsable del tratamiento de la información, así como un sistema diseñado para proteger la privacidad de tus consumidores.

Como has podido ver, los límites a la geolocalización vienen establecidos por la ley y dependen completamente de la voluntad de los usuarios. Estar informado sobre tus derechos como consumidor o desarrollador te servirá para poder hacer un uso eficiente de la tecnología.

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