Videocámaras en los exámenes: el copiar se va a acabar

¿Es legal hacerte poner videocámaras en exámenes a distancia? Las videocámaras en los exámenes han llegado para quedarse. Esta medida, sin duda, cambiará para siempre la realidad en las evaluaciones online. Por ello, en Gesprodat nos gustaría explicarte todo lo que ello implica.  Todos, en mayor o menor medida, conocemos a auténticos expertos en copiar y, puntualmente, hemos flirteado con ciertas técnicas de copiado en los exámenes.
Con la aparición de los ejercicios en remoto, la picaresca y los recursos se han multiplicado.

Sin embargo, las videocámaras como herramientas de vigilancia en los exámenes a distancia han sido aprobadas por la AEPD. Ahora, todo ha cambiado.

La vigilancia en los exámenes a distancia

¿Quién dijo que copiar es imposible en un examen online? Hasta ahora, resultaba mucho más sencillo que en los exámenes presenciales. Como examinado, solo tienes que estar pendiente de un posible delator: el objetivo de tu videocámara. Por ello, resulta relativamente fácil ocultar cualquier ayuda que utilices para copiar.

Los típicos bolígrafos rayados o el móvil con la información esquematizada se pueden colocar en zonas invisibles para la cámara. También puedes distribuir por tu escritorio apuntes o libros de consulta en zonas ciegas, así como un portátil o una tablet donde buscar la información. Como el vigilante ha de estar atento a tantos frentes, es fácil encontrar momentos apropiados en los que copiar.

Además, un pinganillo indetectable en la oreja pasa desapercibido y permite recibir por bluetooth las respuestas correctas. El cómplice, incluso, tiene la posibilidad de estar viendo el libro en la misma habitación, fuera del encuadre.

Igualmente, puedes usar este equipo auditivo con una segunda cámara oculta y, así, contactar con tu ayudante. ¡Podría estar haciendo también el mismo examen!

Los examinadores y los profesores, en general, venían siendo conscientes de lo difícil que resulta vigilar a distancia estas pruebas. Por eso, enseguida centraron sus esperanzas en el uso de nuevas videocámaras en los exámenes con fines de control.

El escollo radicaba en la relación de ese uso con las normas y reclamaciones sobre videovigilancia. ¿Hasta qué punto son compatibles? LA AEPD ha hablado.

Videocámaras en los exámenes, la AEPD está de acuerdo

En cuanto los centros de formación constataron que evitar copiar era imposible en los exámenes online sin equipos externos, apostaron por el reconocimiento facial. Era un recurso útil para evitar técnicas fraudulentas, pero la AEPD desestimó que pudiera imponerse a ningún alumno.

Con posterioridad, se planteó la opción de incluir una segunda cámara de vigilancia en los exámenes online. Serviría para mostrar el entorno, las manos, el cuerpo y los equipos de trabajo de cada examinado.

Los estudiantes inicialmente afectados por estas exigencias apelaron a la AEPD, aludiendo pérdida de intimidad en sus convivientes. No obstante, esta institución determinó que se trataba de un riesgo aceptable y proporcionado a los beneficios obtenidos.

El uso de la segunda cámara se admite, por lo tanto, cuando:

  1. No emplea ningún tipo de algoritmo.
  2. Únicamente envía alertas al sistema.
  3. Sus imágenes son revisadas por la persona encargada de vigilar.

De este modo, ahora sí, copiar es imposible en estas pruebas. Las videocámaras en exámenes aseguran el fin de la impunidad en los examinados, quienes dejan de tener zonas ciegas en su entorno. En consecuencia, la conclusión es clara: la picaresca ha de dejar paso a los conocimientos, el estudio y el dominio de las materias. De lo contrario, aprobar en las evaluaciones a distancias será una quimera. Como debe ser.