Cómo puede afectar la sobreexposición de menores en Internet

El sharenting o sobreexposición de menores en Internet se ha convertido en los últimos tiempos en una cuestión sobre la que planea no poca controversia. No tienes más que consultar cualquier red social para encontrarte miles de fotos de niños. Algunos de ellos cuentan con su propio perfil, desde el que muestran distintos aspectos de su vida e incluso publicitan marcas de ropa, juguetes y otros productos.

¿Quiere eso decir que los más pequeños de la casa no están protegidos por la ley ante prácticas como estas? Tranquilo, nada más lejos de la realidad.

Cómo protege la ley a los menores en Internet

Los derechos de los niños no se diluyen entre las mareas de la información del ciberespacio. Al contrario. Existen textos legales que los amparan. Para empezar, el artículo 18.1 de la Constitución española, en el que se indica que los menores son titulares de derechos como el referido a su propia imagen. Correspondería a sus padres velar por ellos, aunque se les otorgue la capacidad de decidir a la hora de publicar una imagen de sus hijos en la red.

Son también los padres los que pueden autorizar a sus hijos a que dispongan de perfiles en redes sociales o abrírselos ellos mismos para su propia gestión, ya que estos no pueden crearse, teóricamente, hasta que sus poseedores tengan 14 años de edad.

Pese a lo establecido a nivel legislativo, pueden darse situaciones en las que la justicia deba intervenir para poner freno a esa sobreexposición pública. En este caso, serían los menores los que reclamarían una mayor protección, una vez adquieran la mayoría de edad o la suficiente madurez para ello, la fiscalía o uno de los dos progenitores ante la actuación del otro.

Lo que no existe, al menos de momento, es un reglamento expreso relativo a la presencia de menores en Internet. Francia es uno de los países europeos que ya está dando los primeros pasos en este sentido, con la elaboración de un borrador de una ley centrada en la participación de niños en YouTube, que contempla el permiso de una autoridad administrativa a la hora de monetizar los vídeos en los que aparezcan menores de 16 años, incluso los publicados por los progenitores.

menores en internet

Cómo puede afectar a los menores tener presencia online

Ese vídeo tan gracioso en el que tu hijo protagoniza una anécdota o la instantánea de su primer día de colegio puede tener consecuencias para él. Veamos cómo pueden llegar a afectarle esas imágenes que tú compartes de modo inocente:

1. La huella digital. Los contenidos que se publican en Internet dejan una huella, en la mayoría de los casos, indeleble. Con el paso del tiempo, esas escenas cotidianas de los menores compartidas sin restricción alguna pueden avergonzarles o causarles otros problemas.

2. Ofrecer demasiada información. Cuando das a conocer demasiada información sobre los niños, puedes ponerles en riesgo. Cualquier desconocido puede saber en qué colegio estudian, sus horarios, qué lugares frecuentan, etc.

3. Falta de control sobre lo publicado y pérdida de privacidad. En el momento en que tomas una fotografía y la compartes en redes sociales, dejas de tener control sobre ella. Aunque desees borrarla, esta ha podido ya descargarse y compartirse hasta hacerse viral, lo que supone un claro caso de pérdida de privacidad, más preocupante aún en el caso de los menores.

4. Ciberbullying. Compartiendo contenidos sobre el menor también abres la puerta al acoso en Internet, por no hablar del sexting y el grooming.

Los expertos recomiendan no compartir fotos de menores en Internet, sobre todo si están desnudos o se ven sus rostros. Pensar en cómo podría afectarles en el futuro esa falta de privacidad te evitará caer en errores que pasen factura a tus hijos.

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