El cumplimiento normativo digital ya no se limita al RGPD. Hoy las empresas deben atender, además, a normas como la Directiva NIS2 (ciberseguridad) y el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (RIA o AI Act).
Durante años, hablar de cumplimiento normativo en materia digital era, en muchos casos, hablar casi exclusivamente del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Sin embargo, el escenario ha cambiado.
El avance de la tecnología, la digitalización de los procesos, el uso creciente de herramientas de inteligencia artificial y la dependencia de proveedores tecnológicos han ampliado el mapa de obligaciones que las empresas deben tener en cuenta. Por eso, el verdadero reto es entender el nuevo entorno regulatorio y anticiparse a las normas que pueden impactar en la actividad de la empresa, como el Reglamento de Inteligencia Artificial (RIA) o la Directiva NIS2.
¿Cumples con la Directiva NIS 2?
La Directiva NIS2 es la normativa europea que refuerza la ciberseguridad de las «entidades esenciales» e «importantes» en sectores estratégicos como energía, transporte, banca o salud. Sin embargo, su impacto va más allá de las organizaciones nombradas expresamente: muchas empresas quedan afectadas de forma indirecta a través de la cadena de suministro.
Una de las preguntas que muchas empresas empiezan a hacerse es si la Directiva NIS2 les resulta aplicable directamente o si puede afectarles de forma indirecta. La respuesta no siempre es evidente. La Directiva NIS 2 está pensada para reforzar la ciberseguridad de entidades esenciales e importantes en sectores estratégicos como energía, transporte o sectores financieros.
No obstante, su impacto no se limita únicamente a las organizaciones incluidas de forma expresa en la norma ya que muchas empresas pueden verse afectadas por NIS2 a través de la cadena de suministro. Es decir, aunque no estén directamente obligadas, pueden recibir exigencias de seguridad por parte de clientes, proveedores o partners que sí están sujetos a la Directiva.
¿Cómo saber si NIS2 afecta a mi empresa de forma indirecta?
No basta con preguntarse si la empresa «entra o no entra» en el ámbito de NIS2. Conviene analizar tres factores:
- Servicios a terceros obligados: si prestas servicios a entidades esenciales o importantes.
- Cadena de suministro crítica: si formas parte de una cadena de suministro estratégica.
- Gestión de sistemas relevantes: si gestionas información, sistemas o servicios relevantes para terceros.
Revisar el nivel de madurez en ciberseguridad, documentar medidas, evaluar proveedores y preparar evidencias permite responder con mayor solvencia a las nuevas exigencias regulatorias y comerciales.
¿Qué obligaciones tiene mi empresa al usar inteligencia artificial de forma habitual?
Cuando la IA pasa a formar parte del día a día de la organización, deja de ser «una herramienta más» y pasa a generar obligaciones bajo el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial. Las empresas deben identificar qué sistemas de IA utilizan, con qué finalidad, qué nivel de riesgo implican y qué obligaciones derivan de su uso.
No todos los usos de IA tienen el mismo impacto ni las mismas exigencias, pero ignorar esta clasificación puede generar riesgos legales, operativos y reputacionales.
Además, con la entrada en vigor del Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial, las organizaciones deben empezar a identificar qué sistemas de IA utilizan, con qué finalidad, qué nivel de riesgo pueden implicar y qué obligaciones pueden derivarse de su uso. No todos los usos de IA tienen el mismo impacto ni están sometidos a las mismas exigencias, pero ignorar esta clasificación puede generar riesgos legales, operativos y reputacionales.
Usos de bajo riesgo frente a usos sensibles
No es lo mismo usar la IA para redactar un borrador interno que emplearla para evaluar candidatos, perfilar clientes, gestionar reclamaciones o apoyar decisiones que afecten a personas. Estos últimos suelen implicar mayores obligaciones.
Aspectos clave que debes revisar antes de implantar IA
- Nivel de riesgo: si el uso encaja en alguno de los niveles de riesgo previstos por el Reglamento Europeo de IA.
- Supervisión humana: si existe control humano suficiente sobre los resultados.
- Transparencia: si se informa adecuadamente a empleados, clientes o usuarios cuando proceda.
El nuevo entorno regulatorio exige mirar más allá del cumplimiento tradicional. RGPD, NIS2 y el Reglamento de IA empiezan a conectarse entre sí y, por eso anticiparse ya no es solo una buena práctica: es una forma de proteger la organización frente a riesgos legales, operativos y reputacionales.