Gesprodat

Secretos empresariales

En Gesprodat elaboramos un sistema de protección de los secretos de la empresa, para dotar a la organización de herramientas para posibles acciones de defensa jurídica, en el caso de que los secretos sean vulnerados y difundidos.

¿Cuál es el procedimiento?

Elaboración de un inventario y clasificación de los secretos de la organización

Inventario y clasificación de los secretos .

Evaluación de los riesgos

Evaluación de los riesgos

rgpd

Plan de Protección de los secretos

Evaluación de los riesgos de la información

Análisis de riesgos basado en la metodología de probabilidad-impacto sobre el Inventario de Secretos Empresariales:

riesgos internos lila
Evaluación de riesgos internos

Trabajadores, extrabajadores

integridad lila
Integridad de la información
riesgos externos lila
Evaluación de riesgos externos

Proveedores, distribuidores, clientes, colaboradores

Ley de Secretos Empresariales 1/2019, de 20 de febrero

Según esta Ley, se considera secreto empresarial “cualquier información o conocimiento, incluido el tecnológico, científico, industrial, comercial, organizativo o financiero que reúna las siguientes condiciones:

· Ser secreto, en el sentido de que, en su conjunto o en la configuración y reunión precisas de sus componentes, no es generalmente conocido por las personas pertenecientes a los círculos en que normalmente se utilice el tipo de información o conocimiento en cuestión, ni fácilmente accesible para ellas.

· Tener un valor empresarial, ya sea real o potencial, precisamente por ser secreto.

· Haber sido objeto de medidas razonables por parte de su titular para mantenerlo en secreto.”

Plan de protección

Por tanto, resulta necesario un plan de protección que analice los riesgos e implante las medidas necesarias de acuerdo con las necesidades que el negocio exija y tenga en cuenta el área de actividad en el que se desenvuelve.

Con el auge del entorno digital, la sociedad de la información y las nuevas tecnologías, las empresas necesitan mayor protección de la información que manejan. 

La fuga de información también podría acabar haciendo que la empresa tuviese que asumir una responsabilidad penal y cuantiosas multas administrativas.